TÚ A CANADÁ Y YO A ABU DABI

/ / EL MUNDO POR MONTERA

El destino se ha dado la vuelta. En 1984 los entonces Reyes de España  Juan Carlos y Sofía, decidieron que su hijo y heredero de la Corona  estudiara en Canadá para perfeccionar inglés y francés y tener la experiencia de vivir en otros países. Ciertas voces añadieron el argumento de que le vendría bien al adolescente alejarlo de mayores tentaciones femeninas y centrarse en los principales valores a los que debe entregar su vida. Don Felipe, después de vivir en una pequeña habitación compartida con compañeros de internado ha llegado a reconocer que fue una experiencia recomendable para todos. Treinta y seis años después el hijo se ha aplicado las dotes de padre ante su Rey y progenitor. Ante los reprobables actos que habría cometido le ha mandado al internado de Abu Dabi donde, por mucho que nos suene a vida de lujos y placeres, hay que recordar que tiene 82 años, varias enfermedades y achaques con requerimiento médico constante. Nada de lo que se le pueda estar investigado a Don Juan Carlos es motivo para que esté fuera de su país ni de su hogar al que desea regresar como ha dicho: “Salí de Zarzuela y quiero volver allí”. Pues sea. No está buscado por la justicia ni cabe comparación alguna con otros políticos que sí son prófugos de la justicia y a quienes se les intenta ayudar para regresar cuando su caminito directo sería la prisión y no su domicilio particular. La decisión de que regrese debe tomarla el Rey Felipe VI y, él mismo como hijo. Parece difícil tomar la decisión frente a los atribulados disparos  contra la institución. Felipe VI deberá pensar en si la estrategia que usó para su hermana Cristina le sirve para aplicarla a su padre. No lo parece ya que los tiempos, las edades y las sentencias condenatorias hacia su cuñado no  son en absoluto comparables. La solución no está en el exilio. Está en casa. El Rey Juan Carlos es nuestro Rey para lo bueno y lo malo. Si se ha creído en su palabra ahora tampoco hay que rasgarse las piel exigiéndole a él lo que ningún otro defraudador sufrió:  desde Emilio Botín pasando por Miguel Bosé, Almodóvar, Messi, Mario Conde, hasta  Shakira, etc. Se les pilla, pagan al fisco y siguen sonriendo con sus vidas. El ejemplo al que se debe la Corona está, también, en saber proponérselo al gobierno que es quien al final, condiciona lo que decida Felipe VI.  Hará según las decisiones de un gobierno que, curiosamente y no es gratuito está formado por republicanos. Podemos tiene el caso Dina, investigaciones por desvío de fondos, malversación, financiación irregular del partido, el caso Monedero, cajas B, licitación de obras de la nueva sede, Neurona, Echenique condenado por alegar acoso sexual y condenado por contratar , en negro, a su asistente, el diputado Alberto Rodriguez acusado de atentado a la autoridad. ¿Hablamos de ejemplo? Pues fin del internado y a casa por Navidad, majestades.

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