Le déjeuner en fourrure

/ / NUEVA YORK

La artista suiza Meret Oppenheim hizo esta escultura en París en 1936. Me gusta la historia de la idea, de cómo se gestó esta obra. Parece que Oppenheim estaba tomando un café con Pablo Picasso y con Dora Maar, francesa, y también artista. La suiza llevaba un brazalete de bronce que iba forrado en piel, y entonces Picasso dijo que le sorprendía el hecho de que cualquier cosa se podía forrar de piel. “Yo me forraría esta taza, para que no se me enfriara el café”, respondió Oppenheim. Dicen que en ese mismo instante tuvo la idea y se dio prisa para que las musas no se la llevaran. Se levantó, dejó a sus colegas de bohemia y se fue a unos grandes almacenes para comprar la taza, el plato y la cuchara, y los forró con piel de gacela.

De entrada, ella quiso llamar a la obra “Taza, plato y cuchara forrados en piel”, pero André Breton tuvo un rapto de inspiración y la rebautizó como “Le déjeuner en fourrure” (Desayuno con pieles), jugando con el título del cuadro de Manet “Le déjeuner sur l’herbe” (Desayuno sobre la hierba).

Es una de las obras más emblemáticas del surrealismo. Casi de inmediato, la adquirió Alfred Barr, que fue el primer director del Museo de Arte Moderno de Nueva York, el MOMA, donde hoy la podemos admirar. Ahí la tienen, manteniendo el café caliente para Picasso…

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