Feminismo5

Micromachismo

Quedo con un amigo para tomarme una cerveza. Como saludo inicial de cortesía le pregunté qué tal estaba. Venía satisfecho de la comisaría después de haber denunciado a dos chicas que le habían acosado por haberles propinado un par de piropos en voz alta por la calle. Eran bromas exageradas harto de tantas feministas. La conversación se estanca en el ámbito del feminismo. Y yo deduzco que él es machista. Cuestión que llega a ofenderle. Se defiende como gato panza arriba diciendo que es tan feminista como el que más. Y me lo versa corroborando uno de los ejemplos que yo le pongo. ¿Limpias el cuarto de baño? Él me responde de manera tajante que sí. “¿Y cómo se limpia un cuarto de baño?”, le pregunto. Después de ponerse unos guates de látex, hasta que le da asco meter la mano en el inodoro, me da todo lujo de detalles. Voy tirándole de la lengua hacia el tópico de productos que usa. Sus nombres, el olor que desprenden, la cantidad que se usa, cómo se aclara, con qué cantidad de agua, por dónde se enjabona, cómo y cuándo pasa la fregona, con que bayetas, dónde las guarda… etcétera. Le exprimo hasta el último detalle y le demuestro que no limpia el cuarto de baño de manera habitual. Y por lo tanto, no puede presumir con el argumento de ser feminista, incluso resulta ofensivo y ridículo por haberlo usado, ya que ese descubrimiento es un insulto para mí. Le interpelo si limpia la base de la taza del wáter. Me pregunta qué es la base de la taza del váter. Le cuento que es la parte del inodoro, no donde se sienta él, sino donde se aposenta el propio inodoro añadiendo que, incluso se debe limpiar la parte trasera del mismo, etcétera. Para evitarse la humillación me espeta que eso no lo hizo y que como le resulta desagradable prefiere dejárselo a una profesional, porque lo hace mejor. Llegamos a la conclusión que esa profesional es una latina. Casualmente él no encuentra a una española. Qué casualidad, las profesionales de este tipo no tienen carreras universitarias, pero son profesionales de limpiar tazas de váter, que lo hacen de maravilla y las dignifica. Eso de contratar a una profesional lo liberó de tener que hacer algo que lo humillaba, pero al pagarle a una profesional le dignifica y “enseñorea”. Así que le pregunté: “¿Quién ha limpiado toda la vida los cuartos de baño en tú casa?” “Mi madre”, me respondió muy altanero. Y le dije: “Entonces tu madre es una profesional”. Y se hizo el silencio.

Leer el artículo de Mariló Montero en El Diario de Sevilla.

Las columnas de Mariló Montero se publican en todas las cabeceras del Grupo JOLY:
El Diario de Sevilla, El Diario de Jerez, El Diario de Cádiz, El Día de Córdoba,
Huelva Información, Granada Hoy, Málaga Hoy, Diario de Almería y Europa Sur.

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